miércoles, 22 de febrero de 2012

Día 1: Perpignan, Narbonne y Carcassonne

Después de más de 3 horas en coche desde nuestra salida, llegamos a Perpignan.

**Como nota, fuimos por la autopista que bordea la costa catalana, importantisimo repostar y llenar el deposito en La Junquera, ya que por lo visto necesitas una tarjeta especial (BlueCard o así) para repostar en gasolineras francesas. Y bueno, el deposito si mal no recuerdo duró todo el viaje.**


Perpignan es una ciudad como muy catalana, muchas banderas catalanas, rotulos en bilingüe, etc.. Lo cual a primera vista fue un alivio para nosotros, ya que mi dominio del idioma francés por aquel entonces era bastante restringido y mi compañero no sabía nada. Peeeero... o allí nadíe habla catalan o les daba vergüenza y se lo guardaban para adentro, ya que no tuvimos el placer de poder comunicarnos en una de nuestras lenguas con nadíe allí.

Llegamos a la ciudad aproximadamente a las 13h y después de media hora encontramos al fin la oficina  de información turistica, esencial para poder ver la ciudad porque no teniamos ni idea de que había allí.


Lo más interesante que vimos fue el casco antiguo lleno de edificios interesantes, una catedral enorme y el Palacio de los Reyes de Mallorca, el cual es enorme y está muy bien conservado, visita obligatoría. La anecdota es.. que nos colamos sin pagar, sin darnos cuenta... ( 4€ cuesta la visita ). Eso si al acabar el recorrido 2 personas extrañamente amables nos estaban esperando y nos instaron a pagar el tiquet correspondiente.

 Dimos por concluida nuestra visita a Perpignan y nos dirigimos hacia Narbonne, una de tráfico en la autopista francesa llegando a la ciudad... casi tenemos un accidente por lo que se llegaba a pegar el coche de atrás a nosotros, menos mal que no pasó nada.

 A Narbonne llegamos sobre las 5 de la tarde. Es una ciudad... rara. Tiene un canal que cruza la ciudad, como turismo no tiene mucha cosa, el centro historico de la ciudad y la zona del embarcadero, en el centro esta el ayuntamiento y una plaza enorme donde se puede contemplar un tramo del antiguo camino romano que unia Italia con España, frente a él un galerias comerciales con una fachada muy maja. A la plaza van a morir varias calles peatonales la mar de interesantes, llenas de comercios y gente joven.

En general es un sitio tranquilo. Al llegar nos dirigimos al centro de informacion turistica, que por supuesto no teniamos ni idea de donde estaba. Le preguntamos a un par de señoras mayores con nuestro fances macarronico y ante nuestra sorpresa nos contestaron en perfecto Español. Por lo visto el padre de esa señora (si, nos explico su vida y milagros) era andaluz y su hijo, heredero de la sangre española era aficionado al flamenco... Por lo visto realizaron un viaje a las tierras del sud hace años para comprarle una guitarra al chaval (que ya debe contar 40 tacos..) ¿ Que interes tiene esto? no lo se.. pero gracias a la señora esta tan maja, encontramos el centro y la oficina de turismo en un plas. 
 
 
Fue cuando ibamos hacía el ayuntamiento que más me arrepentí de no dominar el idioma, ya que en el camino, unas chicas nos saludaron mientras caminabamos, me paré, di media vuelta y me diriji a ellas para devolverles el saludo pero no pudimos entablar conversación ya que ni sabian español, ni sabian inglés, o eso es lo que nos dijeron, una lastima...
 
 Estaba anocheciendo y teniamos que llegar ese mismo día a Carcassonne, así que de vuelta al coche y carretera para adelante. Como comentario, las autopistas francesas son bastante mejores que las que tenemos por aquí. Y ellos tienen dos limites de velocidad dependiendo de las condiciones climatológicas, si llueve o algo es a 110, si está bien, 130.
 
Llegamos y fuimos directamente a la ciudadela, cenamos en una especie de callejon en el suelo como pudimos y después, de casualidad nos encontramos con un albergue y... menos mal!! Porque teniamos pensado dormir en el coche, nos hubiesemos muerto de frio ya la primera noche jaja. Nos obligaron ha hacernos socios de una extensa red de albergues que está por toda europa y la cual acabariamos aprovechando en el futuro. 
 
Era ya de noche, todo cerrado, frío, viento, así que aprovechamos  para dar una vuelta a toda la ciudadela entre las dos murallas que tiene.



 Ese fue el primer día del viaje, tocaba dormir y descansar para lo que estaba por llegar.
 
 
 

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